A un día de Halloween se me ha ocurrido traer este post para irnos metiendo de lleno en esta festividad tan oscura en la que brujas, espíritus y demás criaturas de la noche, se benefician del libre albedrío.

Pues sí, existen libros prohibidos o considerados censurados y por tanto muy difíciles de encontrar. Lo bueno es que en pleno siglo XXI, casi nada se escapa de la tecnología y de las garras de Internet, por lo que si tenéis suerte, es posible que encontreís algunos de estos títulos. ¿Conoces estos libros prohibidos? ¡Sigue leyendo!

Necronomicón

No puedo no mencionarlo. Es lo que se conoce como un grimorio, es decir, un libro mágico que fue creado por H.P. Lovecraft, según la versión de los escépticos.

Lo cierto es que el Necronomicón es un libro considerado peligroso. Entre sus páginas se pueden encontrar secretos que jamás deberían ser desvelados, misterios del universo y pautas para llevar a cabo rituales como la resucitación de los muertos. Antes de ser conocido por el nombre Necronomicón, se llamó ‘Al Azif’, que en árabe significa el ruido que hacen los insectos cuando vuelan.

Según el propio Lovecraft, el libro, que aparece en algunas de sus novelas, posee el conocimiento primario del mal más absoluto y arcano. Y todavía en la actualidad hay quienes piensan que leerlo provoca la locura y la muerte. ¿Os atrevéis a descubrir si existe realmente o si fue todo una invención del propio Lovecraft?

Sombras de las paredes de la muerte

Con este título tan siniestro, Robert Clark Kedzie, un químico que vivió en Estados Unidos en torno a 1874, causó ciertos estragos entre los usuarios que llegaron a tener entre sus manos el libro. Su principal cometido era avisar a la gente sobre el peligro que tenía utilizar tinta sobre el papel tapiz, una técnica que se puso muy de moda en estados como Michigan.

Lo que él no sabía o sí, es que las páginas de su libro estaban impregnadas con arsénico. ¿Casualidad? ¿Acto realizado a conciencia? Lo cierto es que existen 100 copias que están guardadas bajo llave en la Universidad de Michigan, encapsuladas y protegidas para evitar pérdidas humanas.

Malleus Maleficarum

Uno de los tratados más antiguos sobre la caza de brujas y por consiguiente, sobre los usos de los poderes de las mismas. Se publicó en el siglo XV en Alemania y poco más se sabe de él, aparte de que entre sus páginas se definían a la perfección rituales, hechizos y los procesos y juicios a los que hacían frente las brujas.

Posiblemente sea uno de los tratados que más luz pueda arrojar sobre la existencia o no de las llamadas brujas. Lo que sí consigue el Malleus Maleficarum es probar las barbaridades a las que muchas mujeres fueron sometidas en la Edad Media.

El Libro de Thot

El antiguo Egipto es quizá una de las culturas más misteriosas del mundo. El Libro de Thot se clasifica como el primer libro maldito de la historia, en el que se guardan todos los saberes del Universo. Tenía láminas de oro llenas de jeroglíficos en los que se cifraba todo el conocimiento de Thot, dios de la sabiduría en Egipto.

Estos jeroglíficos se creyeron que fueron el inicio de lo que hoy se conoce como el Tarot. Incluso el propio Feud utilizó antes de morir unas cartas con unos símbolos muy similares.

Se desconoce que ocurrió con el libro. Quizá se perdió en la Biblioteca de Alejandría o quizá está oculto en algún lugar.

El libro de Voynich

Es el libro que jamás ha podido descifrarse y cuyo contenido se desconoce. De hecho, está clasificado por la Universidad de Yale como un libro raro.

Hay quienes dicen que podría estar escrito en un lenguaje inventado. Las pruebas que se realizaron al manuscrito demostraron que fue escrito entre el año 1404 y el 1432. En cuanto al contenido, poco se sabe, pero por la tipología y estilo de las ilustraciones, se piensa que puede ser mesoamericano.

El Coleccionista

Escrito por John Fowles, esta novela sirvió de inspiración a algunos asesinos para cometer sus atrocidades, entre ellos Leonard Lake, Robert Berdella y Christopher Wilder. Todos ellos tenían una copia del libro.