Hoy tengo el honor de compartir con vosotros la entrevista que realicé al autor G.G. Velasco, por el que, siendo honesta, siento una gran predilección. Tras descubrirle el año pasado con ‘Lo que define una llama’, me convertí en fan de sus escritos y este año ha vuelto a sorprenderme con ‘Dögunljósey: Vocabulario comparado de lo intraducible’, que también tuve la oportunidad de leer y reseñar.

¿Y si le conocemos más a fondo?

1. ¿Quién es G. G. Velasco?

Un tipo como cualquier otro que escribe historias de vez en cuando e intenta hacerlo lo mejor posible para que la gente disfrute de ellas.

2. ¿Cuáles han sido tus influencias a la hora de escribir? ¿Cómo comenzaste?

No sabría decirte cuáles son mis influencias, porque siempre he sido (y soy) un lector muy ecléctico. Es posible que por ello mismo tampoco tenga un género definido. Siento predilección, eso sí, por aquellos autores que saben ofrecer una visión diferente del mundo, ya sea irónica y/o pesimista (Chuck Palahniuk , Michel Houllebecq, Karl Ove Knausgård…) o más luminosa y divertida (Douglas Adams, Terry Prachett, Eduardo Mendoza…). En cuanto a cómo comencé, la verdad es que creo que nunca lo hice, ya vine así de serie. Me recuerdo de muy pequeñito creando historias de todo tipo ya fuera con mis juguetes o narrándolas en formato cómic. La siguiente fase fue ya escribir, y ahí seguimos.

3. Si tuvieras que elegir algún libro de tu infancia/adolescencia/vida adulta, ¿cuál sería?

Ningún libro ha logrado nunca marcarme tanto como lo han hecho las películas, pero si tuviera que escoger uno, supongo que sería ‘El hombre de los dados’, de Luke Rhinehart, que hizo que durante una buena temporada se me diera por emular al protagonista y empezara a tomar decisiones importantes mediante tiradas de dados, con todo el caos que eso trajo a mi vida. ‘El Quijote’ también me pegó bastante fuerte porque mis padres lo tenían en seis gruesos volúmenes en versión cómic, una edición publicada hace un montón de años por Ediciones Naranco, y a mí me alucinaba tanto que ya me lo sabía de memoria antes incluso de entrar en el colegio.

4. ¿Qué libros has escrito?

Desde que yo me lo guiso y yo me lo como, cuatro: ‘Lo que define a una llama’, una novela negra con toques fantásticos que tuvo una muy buena recepción en el Premio Literario Amazon 2018; ‘Dögunljósey: diccionario de lo intraducible’, que está pasando mucho más desapercibida pero en mi opinión es un libro literariamente muy superior; ‘La naturaleza del escorpión’, una trama de intriga psicológica muy particular que también está a la venta en Amazon y pronto en audiolibro junto a Lo que define a una llama, y ‘Demócrata por conveniencia: diario irreverente de unas elecciones sin elección’, una sátira política completamente desmadrada que no tiene nada que ver con ninguno de los libros anteriores y va a dejar a mucha gente desconcertada.

5. De los personajes que has creado, ¿con cuál te quedarías?

Miranda Cadalso, de ‘Lo que define a una llama’, me parece el más complejo desde el punto de vista psicológico y estoy particularmente orgulloso de ella porque es muy diferente a los personajes femeninos habituales; sin embargo, siento una especial debilidad por Lázaro Umbriel de Dögunljósey, ya que al verlo en dos momentos de su vida que se explican mutuamente el uno al otro, y además estar su historia narrada a través de dos voces narrativas, lo veo un personaje más interesante y rico en matices.

6. ¿Cuál no te gustaría conocer nunca?

Nora Sarafyan de ‘La Naturaleza del escorpión’. Más que nada porque seguro que acabaría enamorándome perdidamente de ella, igual que el protagonista de la novela, y la cosa acabaría fatal. Siempre me ha perdido la disfuncionalidad. ¡Qué le voy a hacer!

7. ¿Qué tienes pensado seguir escribiendo?

A lo largo de este año pretendo publicar tres novelas más, dos de las cuales ya están terminadas. La tercera es la que estoy escribiendo en estos momentos, una distopía política muy ambiciosa y llena de sorpresas argumentales con la que pretendo dar un giro total a mi carrera. Luego es probable que me lance a la fantasía épica y escriba una trilogía, aunque todavía no lo he decidido. Tengo un montón de ideas almacenadas para desarrollar. Lo que me falta es tiempo.

8. ¿Cómo crees que ayuda la autopublicación? ¿Crees que el sector editorial está saturado?

Yo he tardado mucho en dar el paso hacia la autopublicación porque la verdad es que siempre la he tenido de menos. Pero habiendo publicado antes con editoriales tradicionales, he de reconocer que no hay color. La autopublicación te permite una independencia creativa imposible de conseguir de otra forma, bastante visibilidad si te lo montas bien y además ganas más dinero. Claro que el mercado editorial está saturado (saturadísimo, incluso), pero la clave está en ofrecer al menos la misma calidad que las obras de editorial, aportar una visión diferente (tanto a lo que ellas ofrecen como a lo que otros autores autopublicados ofrecen), y tomárselo todo muy en serio para no perderte en la marea de novedades diarias. En otras palabras: hay muchas obras a la venta, pero muchas de esas obras son tan parecidas entre sí que a nada que te desmarques puedes encontrar un hueco interesante..

9. Además de escribir, ¿qué otras cosas haces en tu tiempo libre?
Lo que más me gusta en el mundo es viajar a lugares remotos, aunque últimamente lo hago mucho menos de lo que me gustaría. El cine y las películas, la lectura y los videojuegos son otras de mis aficiones. Lo que rara vez me verás hacer es deporte. Soy, de hecho, un insobornable activista anti- running.

10. Si pudieras viajar al pasado y conocer a un personaje, ¿cuál sería?

Siempre he pensado que los personajes más retraídos, oscuros e inadaptados son quienes tienen cosas más interesantes que decir, así que H. P. Lovecraft sería una buena opción.

11. Si tuvieras que recomendar tu novela en una palabra, ¿cuál sería?

Singular.

12. ¿Cómo solucionas la dichosa página en blanco?

Nunca he tenido problemas para eso, la verdad. Mi problema suele ser el contrario: dar con la idea más adecuada de las muchas que tengo siempre bullendo en la cabeza, o con la motivación para contarlas, porque la verdad es que a veces lo de escribir diariamente al menos seis páginas se me hace un poco cuesta arriba, pero si quieres dedicarte profesionalmente a algo como esto, la disciplina es fundamental.

13. Un consejo para los escritores que te están leyendo…

No me gusta dar consejos a nadie, y mucho menos a escritores. Cada persona y cada escritor es un mundo, lo que a uno le funciona igual no es el mejor camino para el otro. Si te soy sincero, todo ese micromundo de supuestos expertos que no paran de pontificar por internet sobre cómo hay qué escribir, como si solo hubiera una manera, me dan bastante pereza. Además, creo que están equivocados y que con todos esos consejos (con los que en realidad solo buscan audiencia para ellos mismos, y no ayudar a los escritores), a lo único a lo que contribuyen es a la estandarización de la literatura. Prefiero un escritor imperfecto, libre y heterodoxo a un escritor que siga al dedillo todo lo que le dicen y ofrezca textos muy correctos pero sin alma. A mi modo de ver, encontrar una voz propia es fundamental en literatura. Y no creo que eso se consiga siguiendo los consejos de ningún experto.