La reseña de hoy es de ‘El infierno de Gabriel’, de Sylvain Reynard. Y diréis, ¿tú, leyendo literatura romántico-erótica? Pues sí, porque necesitaba volver a engancharme de alguna manera. Y creo que en parte lo he logrado. Sin más dilación, os dejo con la reseña.
Título: El infierno de Gabriel
Autor: Sylvain Reynard
Editorial: Esencia
Páginas: 624 páginas
Sinopsis: El misterioso y atractivo profesor Gabriel Emerson, reconocido especialista en Dante, es un hombre torturado por su pasado y orgulloso del prestigio que ha conseguido, aunque también es consciente de que es un imán para el pecado y, especialmente, para la lujuria. Cuando la virtuosa Julia Mitchell se matricula en el máster que Gabriel imparte en la Universidad de Toronto, la vida de éste cambia irrevocablemente. La relación que mantiene con su nueva alumna lo obligará a enfrentarse a sus demonios personales y lo conducirá a una fascinante exploración del sexo, el amor y la redención.
Opinión
 
A pesar de mis reticencias a leer este género (50 sombras ha hecho demasiado daño), la verdad que he disfrutado la lectura, sin más. La novela de Reynard está diseñada para entretener y en mí lo ha logrado. También es cierto que presenta una historia con algo más de argumento que la infame ‘Cincuenta sombras de Grey’ y derivados, presentándonos una historia de amor que tiene que hacer frente a las barreras de lo legal y lo ilegal, pues Gabriel es profesor y no es que le esté demasiado permitido tener relaciones con sus alumnas.
La novela recurre a los tópicos característicos del género, como el del personaje atormentado por su pasado, con la grata diferencia de que aquí, la protagonista femenina también está atormentada. Ese creo que ha sido el elemento que me ha animado a seguir leyendo, el hecho de que nuestra protagonista, Julia, tenga mucha oscuridad en su pasado y que esa oscuridad se complemente con la de Gabriel.
Tópicos aparte, las tramas secundarias son bastante intrigantes y sorprendentes, aunque debo reconocer que ha habido algunos momentos que ciertas páginas se me han hecho un poco soporíferas, pero como digo, en general el producto está bien y ha logrado que me interese por el autor (sí, autor) y el resto de la saga.
Quizá la duración de la novela es demasiado larga, sobre todo para contar lo que cuenta, pero es una lectura a rasgos generales entretenida en la que destaca, por encima de todo, el personaje de Gabriel. Sus cambios de humor, su doble moral, lo cariñoso y odioso que puede ser al mismo tiempo hacen de él un personaje interesante que soporta la trama de manera efectiva.
Sin duda, seguiré leyendo más de esta trilogía y del resto de libros del autor, quien por cierto, tiene una prosa bastante acertada y en ocasiones, bonita y poética. Todo un descubrimiento.