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Reseña de ‘Cuentos para Julia y 33 besos’, de David de la Fuente

¡Hola cazadores! Vamos a por el domingo con una nueva reseña. Se trata de ‘Cuentos para Julia y 33 besos’, del escritor David de la Fuente Alonso. ¿Os apetece saber qué me ha parecido?

Sinopsis: Cuánta fantasía necesitas para vivir cada día.
Y si eres un niño que se encuentra entre las paredes de un hospital y la severidad de una enfermedad, cuánta fantasía necesitarías.
Esta historia es un espacio para lo fantástico que hay en la vida, para la esperanza que supone toda búsqueda, para los prodigios y milagros que habitan en los cuentos, para los sueños… Y, por supuesto, para el amor, el amor de la familia y de la amistad.
Es una invitación, una puerta abierta a un lugar donde poder hacerse fuerte con la fuerza de mil gigantes o, donde poder probarse las alas de espléndidos pájaros mágicos.
La puerta está abierta, adelante…

Título: ‘Cuentos para Julia y 33 besos’
Autor: David de la Fuente Alonso
Páginas: 170
Opinión: 5/5

 

Empezaré diciendo que la lectura de ‘Cuentos para Julia y 33 besos’ me ha emocionado y hacía mucho tiempo que un libro no me movía tanto como el de David de la Fuente.
En primer lugar me gustaría destacar la originalidad de la propuesta. ‘Cuentos para Julia y 33 besos’ no está escrito o presentado de la manera tradicional, más bien me ha recordado a un libreto de teatro o a un guión o incluso como si el narrador estuviera siendo testigo de las escenas y simplemente estuviera tomando nota de lo que ocurre.

Por otra parte sus 170 páginas se leen volando, pero al mismo tiempo, en cada página hay algo que mueve al lector, que hace que todo un cúmulo de emociones y sentimientos florezcan a medida que avanza la lectura: ternura, tristeza, esperanza… Realmente ‘Cuentos para Julia y 33 besos’ está diseñado para transmitir, para conmover y hacer a los lectores pensar.

En el fondo, ‘Cuentos para Julia y 33 besos’ narra una triste realidad y esa es la enfermedad de Julia, pero David de la Fuente transforma un hecho tan duro en un cuento que parece sacado de la mente de Michael Ende o de Antoine de Saint-Exupéry. Las paredes de un hospital se acaban transformando en mundos de fantasía por los que Julia y 33 besos viajan y sueñan.

El resultado es verdaderamente mágico. No puedo dejar de recomendar esta lectura que, por otro lado, me parece que está siendo injustamente tratada. ¿Solo 3 opiniones en Amazon? Textos como estos deberían tener mucha más repercusión. ¡Hagamos que la historia de Julia llegue a más personas!

Libros que marcaron mi infancia

Hoy estoy un poco nostálgica y se me ha ocurrido repasar esos libros que leí siendo pequeña y que, de un modo u otro, marcaron mi infancia para bien. Son esos libros que dejaron una agradable sensación y que me animaron a seguir leyendo. Un privilegio que, la verdad, pocos libros consiguen y mucho menos cuando se es pequeño. ¿Queréis conocer esos títulos que dejaron una importante huella en mi vida lectora? ¡Vamos a ello!
“Querida Susi, Querido Paul”, Christine Nöstingler
El primer recuerdo lector que viene a mi cabeza es Barco de Vapor y este libro, que si no recuerdo mal me mandaron leer en Lengua, en el colegio, cuando tenía unos ocho años. Creo que muchos escolares todavía lo leen. Recuerdo que me pareció entrañable, divertido y una de las primeras experiencias lectoras completas que tuve el honor de vivir. ¡Uno de esos libros que quedan para el recuerdo!
“Abuelita Opalina”, María Puncel
Otra lectura impuesta por el colegio que disfruté al máximo. Todavía tengo este libro, que pasó de mis estanterías a las de mi hermana, aunque creo que ella no lo disfrutó tanto como yo. De Abuelita Opalina, también de Barco de Vapor, recuerdo no solo la historia, sino las preciosas ilustraciones que lo acompañaban. Lo leí un par de veces después de terminar la lectura obligatoria del colegio. La verdad, tengo que decir que fui afortunada en ese sentido, porque los libros que tuve que leer por obligación en el colegio fueron maravillosos. ¡No puedo decir lo mismo de la época del instituto!
Libros de Enid Blyton
No leí todos los títulos de la maravillosa Enid Blyton, pero recuerdo que en mi casa tenía dos o tres libros de las entretenidas aventuras de los Cinco. También iban acompañados de hermosas ilustraciones. Recuerdo leer uno de ellos, aunque no soy capaz de visualizar el título, antes de irme a la cama, con una sonrisa. Llegados a este punto debo agradecer a mis padres que siempre estuvieran dispuestos a comprarme libros en lugar de otros caprichos.
‘Mujercitas’, Louisa May Alcott
Este clásico de la literatura llegó a mi casa en forma de adaptación, con ilustraciones similares a las del cómic que se podían colorear a tu gusto. Creo que fue una de mis lecturas favoritas de aquella época. ¡Tengo pendiente leer la versión original!
Aventuras de Fray Perico, Juan Muñoz Martín
 
De nuevo, no recuerdo muy bien los títulos concretos, pero sé que tenía uno llamado ‘Fray Perico y su borrico’ con el que me reía muchísimo. Estos libros también eran de Barco de Vapor y estoy segura de que también me los mandaron leer en el colegio. Eran muy divertidos, cortos y tenían unas ilustraciones hilarantes. ¡Qué buenos recuerdos!

Actores y actrices escritores

¡Hola! Hoy os traigo una entrada con la que seguro descubriréis que algunos de vuestros actores y actrices favoritos son también escritores. Todo viene porque recibí por mi cumpleaños el libro ‘Uncommon Type’, escrito ni más ni menos que por Tom Hanks, y fue entonces cuando me dije, ¿y si hago una entrada hablando de esos actores y actrices que además de interpretar son escritores? Si recordáis, hace tiempo escribí una entrada hablando de la fallecida Carrie Fisher y de cómo se había labrado una interesante carrera en el mundo de la literatura, pero hoy os voy a hablar de otros nombres y de sus obras más conocidas.
Tom Hanks
Pues sí, el actor de películas tan míticas como ‘Forrest Gump’ o ‘Naúfrago’ escribió hace relativamente poco el libro ‘Uncommon Type: Some Stories’. Recibí este libro por mi cumpleaños y aunque todavía no he podido leerlo, la premisa me parece de lo más interesante, ya que se trata de una recopilación de relatos cortos originales que tratan desde la amistad entre dos veteranos de la Segunda Guerra Mundial hasta los miedos de un actor de segunda sin demasiado éxito.
Juliane Moore
La conocida actriz es casi ya una experta en eso de publicar libros, en este caso, orientados al público infantil. Moore creó hace años el personaje de cuento Freckleface Strawberry, (claramente inspirado en su propia apariencia física) y desde su primera aparición ya ha sacado al mercado ocho títulos. Además, cuenta con una página web y aplicaciones para tablets y teléfonos móviles basadas en las aventuras de este curioso personaje.
Krysten Ritter
La actriz, en la actualidad muy conocida por su rol en la serie de televisión de Netflix ‘Jessica Jones’, se ha estrenado de manera reciente en el mundo de la literatura y lo ha hecho con un thriller que está cosechando bastante éxito en Estados Unidos y en Inglaterra. Se trata de ‘Bonfire’, una historia oscura y espeluznante sobre las consecuencias de la verdad. ¡Tengo muchas ganas de leerlo!
Gillian Anderson
La famosa Agente Scully tiene publicada una trilogía de suspense y thriller llamada ‘A Vision of Fire’ y con ella ha obtenido gran éxito de público y crítica.
James Franco
El actor, de actualidad estos días por haber ganado el Globo de Oro al Mejor Actor de Comedia o Musical por ‘The Disaster Artist’, película que os recomiendo, ha publicado varios libros autobiográficos y una novela llamada ‘Palo Alto’, un viaje a través de la vida de unos adolescentes y sus diferentes problemas personales, desde familiares hasta relacionados con el abuso de diferentes sustancias. Incluso ha llevado a la gran pantalla su propia novela de la mano de Gia Coppola.
Ethan Hawke
El actor, conocido por sus roles en ‘Gattaca’, ‘Antes del amanecer’, ‘Antes del atardecer’ y ‘Antes del anochecer’, también ha publicado unos cuantos libros de ficción. Hawke ha escrito desde novelas dramáticas y románticas como ‘Ash Wednesday’ o ‘The Hottest State’ hasta otras más profundas como ‘Rules for a Knight’, una obra llena de enseñanzas sobre la vida y valores como la humildad y el perdón. También ha explorado la novela histórica con ‘Indeh: A Story of the Apache Wars’.
Viggo Mortensen
El actor argentino es de lo más polifacético. Además de intérprete es pintor, músico, escultor, fotógrafo y escritor. De hecho, hasta tiene su propio sello editorial con el que publica sus obras, la gran mayoría poemas. Algunos de sus libros son ‘Preguntas desde la orilla’, ‘Under the Weather’ o ‘Coincidence of Memory’.

La verdad detrás de los cuentos de hadas: El jorobado de Notre Dame

Hoy analizamos la verdad detrás de una de mis historias favoritas, ‘El jorobado de Notre Dame’. No sé vosotros, pero la versión que realizó Walt Disney en el año 1996 me pareció en su momento muy grande y hoy por hoy creo que es una de las mejores junto con ‘La bella y la bestia’ y por supuesto, ‘El rey león’. No solo me entusiasmó por su dramática banda sonora o por los temas que subyacían en la trama, sino porque la adaptación conservaba la mayor parte de elementos originales de la obra en la que está basada, escrita por Víctor Hugo. No obstante, existían ciertas partes que tenían que ser alteradas para que los más pequeños no acabaran traumatizados. Hoy vamos a analizarlas.
‘El jorobado de Notre Dame’ está basada en la novela ‘Nuestra señora de París’, que fue publicada en el año 1831 y que narra en un total de once libros las aventuras y desventuras de una gitana llamada Esmeralda, un jorobado sordo de nombre Quasimodo, el juez Frollo y el archidiácono de la catedral de Notre Dame. Como no podía ser de otra forma tratándose de Víctor Hugo, la mayoría de estos personajes, por no decir todos, proceden de entornos marginales y tienen un final trágico.
En la película ‘El jorobado de Notre Dame’, recordaréis que Quasimodo vivía confinado en el campanario de Notre Dame y que encuentra en la gitana Esmeralda una hermosa amistad que se ve amenazada por la maldad del juez Frollo, quien no solo quiere encarcelar a la pobre gitana, sino acabar con todos los que son como ella. Pero en Frollo se esconde algo más profundo y que, al menos a mí, no me pasó desapercibido en su momento. En uno de los momentos de la película, el juez entona un canto frente a una chimenea, un canto en cuya letra puede claramente discernirse que siente por Esmeralda una enfermiza atracción sexual. Este elemento es uno de los muchos que se encuentran presentes en la obra de Víctor Hugo. ¿Qué os parece a vosotros? Solo os tenéis que detener en algunas partes de la letra, como por ejemplo:
Es fuego, de infierno. 
Pecado, cruel, mortal. 
Ardiente deseo. 
Me arrastra hacia el mal. 
 
Frollo (Coro): 
Pero yo no (Mea culpa) 
Quiero pecar (Mea culpa) 
Es esa bruja la que 
Se hace desear 
Ese elemento de deseo, como he comentado, se encuentra presente en la obra de Hugo, en la que además, el malvado juez asesina al valeroso Capitán Febo. Recordad que en la película, éste termina vivo y contrayendo matrimonio con la gitana Esmeralda. En la historia original, el juez, conocedor del enamoramiento del capitán, opta por acabar con su vida, al mismo tiempo que, consumido por la locura, el odio y los celos, decide que Esmeralda muera en la horca, pero en el último momento se arrepiente y la rescata (en la versión de Disney es el propio Quasimodo quien lo hace).
Una vez que la ha rescatado, Frollo implora a la gitana que lo ame pero, como era de esperar, la mujer se niega y el juez, de nuevo enfermo de odio, vuelve a condenarla a la horca. En esta segunda ocasión consigue su propósito y la gitana Esmerlada fallece. Quasimodo, devorado por la tristeza se enfrenta al juez (parte que también vimos en el filme de Disney, solo que con Esmeralda viva) y lo tira desde lo alto de la catedral (en la versión de Disney se caía solo).
La parte más trágica y que obviamente Disney se ahorró fue que Quasimodo, destrozado por la muerte de su amiga, se introduce en su tumba para llorar abrazo al cadáver. Y así lo hace hasta que muere de hambre.

La verdad detrás de los cuentos de hadas: La bella durmiente

Ya hemos revisado la verdadera historia detrás de cuentos tan populares versionados por Disney como Cenicienta o Pinocho, pero hoy le toca el turno al que quizá sea uno de los más famosos. Estoy hablando de ‘La bella durmiente’ y ya os aviso de que es una de las historias más truculentas que han pasado por esta sección.
En primer lugar, tenemos que remontarnos al siglo XVII para encontrar en la literatura la primera “versión”, de lo que años y años más tarde se convertiría en uno de los clásicos de Disney por excelencia. En esta primera aparición, el cuento en cuestión recibe el nombre de ‘Talia, Sol y Luna’ y su autor es Giambattista Basile. Esta pequeña historia forma parte a su vez de una colección de cuentos y relatos cortos conocida como el Pentamerone, publicada en torno al año 1635 en Italia. Pues bien, en ‘Talia, Sol y Luna’, aparecen temas bastante controvertidos que poco o nada tienen que ver con la historia que llegó a nuestros oídos cuando éramos pequeños. Pero vayamos por partes.
El principio de la historia se asemeja bastante al que Disney nos mostró en su célebre película y para muestra, este pequeño fragmento del principio:
Había una vez un gran señor que, después de que tuvo una hija llamada Talía, hizo venir a los sabios y a los
adivinos de su Reino para que le predijesen su destino. Aquellos, después de varios conciliábulos, llegaron a la
conclusión de que correría un gran peligro a causa de una espina de lino: por este motivo el Rey prohibió que
en su casa entrase lino o cáñamo o cosas parecidas para evitar este mal presagio.
 
Pero parece ser que ahí se quedan las posibles similitudes. En este cuento, no aparece la figura del famoso príncipe azul, de nombre Felipe en la versión para todos los públicos de Disney. En su lugar, aparece un malvado rey que, cuando encuentra a la joven de tan solo quince años, dormida (hay versiones que afirman que el término dormida podría equivaler en esta historia al de muerta), no duda un segundo en abusar de ella y una vez satisfecho su deseo sexual retorna a su palacio con su mujer y el resto de su familia. Esa actitud tan perversa solo tiene un nombre.
La historia empeora cuando la niña Talia da a luz nueve meses después a dos niños a los que nombra Sol y Luna (todo esto mientras sigue dormida). Los dos pequeños, como es lógico, necesitaban mamar de los pechos de la madre para alimentarse, pero no eran capaces de llegar, por lo que acaban mordiendo el dedo en el que está alojada la astilla envenenada que se mencionaba al principio del cuento. Es ahí cuando Talia despierta de su letargo.
Pero por si no fuera poco, las cosas se ponen peor para la protagonista de la historia, ya que la mujer del rey que abusó de ella durante su encantamiento, al descubrir que Talia ha dado a luz a dos preciosos niños, ordena a un cocinero que los de caza y los cocine para, ojo al dato, comérselos. ¡Tranquilidad! El cocinero resulta ser un hombre piadoso que se ve incapaz de cometer el vil crimen que le propone la reina (una primigenia versión, tal vez, de la bruja Maléfica).
¿Y cuál es el desenlace de esta bonita historia?
El rey pedófilo, porque no tiene otro nombre, descubre el malvado plan de su esposa y decide castigarla con la muerte en la hoguera. Por otra parte, al enterarse de la bondad y piedad del cocinero, le despoja de su cargo y le convierte en personal de cámara, además de ofrecerle la mano de Talia. Y así termina la historia: Talia se casa con el cocinero que salva la vida de sus pequeños Sol y Luna y todos viven felices y contentos en palacio.
Por si os interesa leer la versión completa del cuento de ‘Talia, Sol y Luna’, os lo dejo en el siguiente enlace: ftp://85.152.37.8/recursos/2013/rutas/ruta2/pdfs/Sol_Luna_Talia.pdf

La verdad detrás de los cuentos de hadas: Hansel y Gretel

¡Ya estoy de vuelta! Después de una semana de locos en el trabajo que me ha mantenido completamente fuera del mundo blog, por fin regreso para ofreceros una nueva entrega de la sección la verdad detrás de los cuentos de hadas. Ya hemos revisado los cuentos de Cenicienta, La Sirenita, Pocahontas… Hoy le toca el turno al de Hansel y Gretel, uno de los cuentos más célebres de los hermanos Grimm.
La verdad es que más que un cuento tétrico, es una muestra bastante fidedigna de lo que era la vida de los campesinos en la Edad Media, ya que a lo largo de sus páginas se nos narra las complicaciones y dificultades que las familias pobres tenían que afrontar en su día a día: hambre, frío, enfermedades… Por mucho que nos cueste creerlo, algunas familias de la época, sobre todo las que contaban con más de dos hijos, se veían obligadas a abandonarlos o en el peor de los casos a asesinarlos. Pero como siempre, al tratarse de un cuento, los expertos hermanos Grimm introducen el elemento fantástico de la casita de chocolate y la malvada bruja. Pero bueno, vamos a desgranar el cuento de una vez por todas.
En primer lugar, muchos catedráticos y estudiosos coinciden en que el cuento de Hansel y Gretel no es para niños, sino más bien para adultos por esas temáticas que lo protagonizan. En la versión que todos conocemos, un leñador y su esposa se ven obligados a abandonar a sus hijos en el bosque y éstos acaban llegando a una casita de dulce en la que los espera una malvada bruja que les ofrece toda la comida del mundo con el único propósito de cebarles, engordarles y zampárselos en el desayuno. No obstante, existe otra versión del cuento más truculenta procedente de tierras francesas.
La versión francesa de Hansel y Gretel narra cómo los hermanos en efecto son abandonados en el bosque por sus padres, pero en lugar de ser capturados por una bruja, lo son por el mismísimo Diablo y su esposa, quienes no dudan en someterlos a horribles torturas. En el caso de Hansel, el Diablo le fabrica una especie de caballete aserrado para que se siente sobre él y se desangre hasta morir. Como en el cuento que todos conocemos, los pequeños hacen uso de su ingenio para escapar de su castigo y en un momento, mientras el Diablo está dando un paseo, Gretel, a la que obligan a colocar a su hermano todos los días en el caballete, le pide consejo a la mujer sobre cómo hacerlo. Mientras ella le muestra la manera de hacerlo, la pequeña aprovecha para amarrarla al caballee y con la ayuda de Hansel le cortan la garganta. Posteriormente y antes de que el Diablo regrese, los niños se hacen con todas las riquezas de la casa y emprenden el camino de vuelta a su hogar. Cuando el Diablo descubre lo que ha ocurrido, sale en busca de los niños pero antes de que pueda lograr su propósito muere en las profundidades del bosque.
Como podéis ver, se trata una vez más de un cuento la mar de encantador (nótese la ironía). Sin embargo, en lo que muchos expertos coinciden es en que tanto en la versión de los hermanos Grimm como la francesa, el papel de Gretel es fundamental, siendo por primera vez un personaje femenino el que se hace con las riendas de la situación, utilizando en este caso su inocencia como arma. Puede decirse en cierta manera, que en Gretel tenemos una de las primeras heroínas de la historia de la literatura.

La verdad detrás de los cuentos de hadas: Blancanieves

Hacía mucho que no subía una entrada de este tipo y me he dicho, venga, hoy es el día. Siguiendo la tradición, hoy os traigo la verdad oculta detrás de otro cuento de nuestra infancia por excelencia. Se trata de ‘Blancanieves y los siete enanitos’, historia de la que se han hecho múltiples versiones a cada cuál más diferente y disparatada. Empecemos por donde suelen empezar todas las historias, es decir, por el principio.
El primer referente de Blancanieves que encontramos en la historia de la literatura, apareció allá por el siglo XVI en pleno Renacimiento italiano. El libro en cuestión recibe el nombre de ‘ Pentamerone o Lo cunto de li cunti overo lo trattenemiento de peccerille‘ y fue escrito por Giambattista Basile. En este libro cuya traducción no he sido capaz de sacar, se nos cuenta la historia de una niña llamada Lisa que a la edad de siete años se clava un peine mágico y cae al suelo inconsciente, hecho que hace que su familia la de por muerta y decida enterrarla en un ataúd de cristal. Los años pasan y la niña, todavía metida en el ataúd, se va convirtiendo en una joven muy bella. Es en este punto de la historia en el que aparece la mala, representada en este caso por una prima de Lisa que, corrompida por los celos, decide romper el ataúd para matarla, con la mala suerte de que en uno de sus movimientos, le quita el peine mágico de la cabeza consiguiendo que la joven despierte del coma. Hasta ahí una de las primeras versiones que se conocen y la más light, todo hay que decirlo. Luego llegaron los Hermanos Grimm y se les fue la cabeza.
En la versión de los Hermanos Grimm, la más extendida entre la cultura popular, la prima malvada se transforma en la reina malvada que le pide a un cazador que mate a Blancanieves y que le traiga su corazón para confirmar su muerte. Esa parte de la historia nos la sabemos: el cazador, al ver a a la niña, tan frágil e inocente se apiada de su vida y engaña a la reina llevándole el corazón de un animal. ¡Aquí empieza lo macabro! La reina se come el corazón y las entrañas del animal pensando que son las de Blancanieves, así de buena mañana. En el cuento, también aparece la manzana envenenada y por supuesto los enanos, que encuentran el cuerpo inerte de Blancanieves en el campo y deciden colocarla en un ataúd de cristal. ¡Atención, que ahora viene lo raro! El príncipe, al ver el cadáver de Blancanieves, se lo lleva consigo. En este punto de la historia se acepta cualquier tipo de interpretación, pero debo decir que las que se me ocurren a mí son bastante tétricas y perturbadoras. Según el cuento, con el rote del caballo, Blancanieves escupe la manzana envenenada y le cuenta toda la historia al príncipe que, ni corto ni perezoso opta por tomarse la justicia por su mano y castigar a la reina. El señorito manda crear unos zapatos de hierro que calienta al fuego y ordena a la reina a ponérselos y a bailar con ellos hasta que muera abrasada y entre terribles sufrimientos. Vale que la reina era mala pero, jolín, no sé quién es peor llegados a este punto…¡Menudas moralejas debían aprender los niños siglos atrás!

La verdad detrás de los cuentos de hadas: Pocahontas

¡Hola cazadores! ¿Estáis listos para una nueva ronda de la verdad oculta detrás de los cuentos de nuestra infancia? El día de hoy le toca el turno a ‘Pocahontas’. Sé que no es cuento de hadas al uso, pero sí una maravillosa historia de amor con la que papi Disney me hizo enamorarme locamente de John Smith. ¡Es que del universo Disney es el más guapo! Peor bueno, centrémonos y vayamos a desgranar un poco la verdad que se oculta tras ‘Pocahontas’. Una verdad que, por si no lo sabíais, fue real.
Sí, lo habéis leído bien. Pocahontas y su amado John Smith existieron en la vida real, solo que a la princesa india se la conoció por otro nombre. La historia real es bastante más trágica que la animada, aunque debo decir que hay varios aspectos que Disney respetó, muy por encima, por supuesto, con la intención de no dañar sensibilidades. Antes de meterme de lleno en la historia real, recomendaros una película llamada ‘El nuevo mundo’, de Terrence Malick, que protagonizan Colin Farrell y Christian Bale y en la que se cuenta de una forma más verídica la historia de Pocahontas.
La Pocahontas de verdad se llamaba Matoaka, apodada por su tribu como Pequeña Silenciosa. Su padre, tal como se cuenta en la versión Disney era el Jefe Powaten y su madre, que no aparece por ningún lado pero de la que la joven conserva un collar, fue devuelta poco tiempo de traerla al mundo a su tribu original para volver a casarse con otro jefe.
Primer detalle truculento. Cuando los colonos británicos llegan a Virginia, Matoaka o Pocahontas solo era una niña y cuando digo niña hablo de 12 años, por lo que conoció a John Smith siendo muy, pero que muy pequeña y no la mujer que se presenta en la película de Disney.
¿Cómo se conocen la pequeña Pocahontas y John Smith? El Jefe Powaten secuestró al colono y justo cuando estaba a punto de matarle con una piedra, Pocahontas se interpuso y el jefe se vio obligado a detener la ejecución, escena que seguro que recordaréis del final del filme animado.
La verdadera Pocahontas
Vayamos a la que quizá sea la cuestión que más os estará carcomiendo. ¿Se enamoraron Pocahontas y John Smith? Hay que decir que la información que existe al respecto es bastante pobre además de inconclusa, pero se puede entender a través de ciertos escritos que el colono y la india nunca llegaron a tener una relación amorosa. Lo que sí es verídico es la admiración e interés que la pequeña tenía por los colonos, lo que acabó haciendo que se convierta en su protectora y amiga, ya que les avisaba de trampas que su tribu iba dejando por el territorio de Virginia o de futuras emboscadas. Tan amigos se hicieron que, según las fuentes, John Smith redactó una carta para pedirle a Ana de Inglaterra que se tratase mejor a Pocahontas.
Los amigos separaron sus caminos cuando John Smith fue herido en una explosión que le obligó a abandonar el territorio nativo y regresar a Inglaterra. Pocahontas nunca llegó a saber lo que le había sucedido, de hecho, su tribu le dijo que había muerto, historia que la niña creyó hasta que, tres años después, fue invitada a Inglaterra y se lo encontró vivito y coleando.
John Smith
John Rolfe
En cuanto a la parte romántica de la historia, Pocahontas se casó con Kocoum, guerrero que también aparece retratado en la película de Disney como un tipo duro y aburrido.
Y ahora es cuando viene el horror verídico de la historia. En el año 1613, los colonos británicos que habían empezado a adoctrinar a los nativos, raptaron y violaron a Pocahontas para que se convirtiera a la fe cristiana además de forzarla a cambiarse de nombre. A partir de ese momento sería conocida como Rebecca.
Si recordáis, la película de Pocahontas contó con una secuela en la que se contaba cómo la nativa viajaba a Inglaterra y conocía a John Rolfe, del que se enamoraba y con el que acababa casándose. Esta parte es verídica, aunque parece ser que el único que estaba enamorado en esa relación fue Rolfe. Vamos, que se casaron por conveniencia en 1614 y poco después nació el único hijo de la pareja, Thomas.
¿Y cuál fue el final de Pocahontas? Pues fue bastante desagradable, ya que los últimos registros hablan de que contrajo una tuberculosis que fue apagando su alma muy poco a poco y provocándole mucho dolor. Tenía 22 años. John Smith murió catorce años más tarde.

La verdad detrás de los cuentos de hadas: La Sirenita

Y volvemos con la segunda entrega del especial ‘La verdad detrás de los cuentos de hadas’. En este caso voy a desgranar y revelar la verdad que se oculta tras el otro gran cuento de nuestra infancia que Papá Disney también adaptó y debo decir que debo ser una de las pocas a la que la película de ‘La Sirenita’ da un poco de alergia. Vale, la historia es muy bonita, pero me ponía de los nervios la voz de Ariel con ese acento que no sé muy bien de dónde venía. Bueno, vamos a dejar la película animada y a la pelirroja Ariel a un lado para meternos de lleno en la historia detrás del cuento original.
La versión más conocida de ‘La sirenita’ es de otro de los grandes autores de cuentos, Hans Christian Andersen y está fechada en 1837. Al contrario que con ‘La cenicienta’, en esta ocasión hay que decir que solo existe esta versión del cuento, aunque en el año 1975 se hizo una adaptación en Japón muy al estilo anime llamada Ningyo Hime.
Pues bien, entrando de lleno en el cuento danés, lo primero que os sorprenderá saber es que la joven sirena protagonista no es que esté enamorada del príncipe. Más bien y a juzgar por lo que puede extraerse del cuento (la versión original y no las múltiples adaptaciones infantiles), ese enamoramiento es más bien una enfermiza obsesión, que es la que lleva a que la sirenita acuda a la bruja del mar para que le eche un pequeño cable. Aquí tenemos la primera coincidencia con la película de Disney que todos vimos hasta la saciedad, ya que la bruja advierte a la sirena que si forma parte del acuerdo que le propone la consecuencia directa es que se quedará sin voz. Y os preguntaréis, ¿se queda sin voz porque se queda muda? Sí y no, ya que lo que la bruja le propone es cortar su lengua. Por si esto fuera poco, la bruja advierte a la joven que si no consigue el amor del príncipe estará condenada a vivir eternamente fuera del mar.
Hans Christian Andersen
A partir de este punto tenemos otra correspondencia con Disney. La sirenita, convertida ya en humana y el príncipe se enamoran y tras una corta pero intensa historia de amor, vaya por Dios, el príncipe, agobiado un poco por los consejos y habladurías de su familia, decide dejar a un lado a la sirenita para iniciar otra relación con una joven de alta alcurnia.
¡Y aquí viene el verdadero drama! Si el príncipe se casa con la noble, eso significará la muerte de la joven sirena, por lo que sus hermanas, temerosas de la tragedia, le hacen entrega de un cuchillo con poderes mágicos para que asesine al príncipe y se frote las piernas con su sangre para convertirse de nuevo en humana (hay quien incluso ve connotaciones sexuales en este detalle).Y la cuestión es, ¿creéis que la pequeña sirena comete semejante crimen?
Pues no, por suerte. La pobre se ve incapaz de acabar con la vida del príncipe y acepta que se case con la noble aunque eso suponga su muerte. ¿Y cómo muere? Prácticamente se suicida tirándose al mar para convertirse en espuma.
¿Os lo podíais imaginar? La verdad es que de todos los cuentos que os voy a analizar/destrozar no es de los peores. Y dicho esto, lanzo una pregunta que no sé si alguien va a ser contestarme. Recuerdo que cuando era niña vi como una versión de La sirenita pero que era como de plastilina o stop motion, no lo recuerdo bien. ¡Si alguien lo sabe que me lo diga! Y también me acuerdo que había como unos dibujos animados o mini películas basadas en cuentos que no sé si eran italianos o japoneses. Recuerdo que tenía la cinta de Cenicienta y alguna más y llevo mucho tiempo detrás de ellos. De nuevo, si alguien lo sabe ¡que lo comparta!

¿Hay que obligar a que los niños lean?

Estrenamos nuevo mes en el blog (¡el tercero ya!) y hoy he creído oportuno dedicar un post a una de las preguntas que muchos padres y madres se hacen a lo largo de la infancia de sus hijos. ¿Hay que obligar a los más pequeños a leer? ¿Es necesario forzarles a que cojan un libro? Antes de nada me gustaría aclarar que yo no soy madre, por lo que no puedo quizá empatizar, pero sí he trabajado a lo largo de mi vida rodeada de muchos niños y además cuento con mi propia experiencia, como siempre, para daros mi opinión.
Hay que partir de la base de que el gusto por la lectura es, a mi modo de ver, parte de la personalidad de cada uno, algo innato y que puede parecer que a simple vista no se puede modelar. No obstante, se puede intentar fomentar desde que el niño es muy pequeño. Si después de someter a los niños a repetidos estímulos relacionados con el hábito de la lectura vemos que el interés sigue siendo nulo, entonces ya se debería parar. No se pierde nada por intentarlo, pero si se fracasa en el intento hay que tener en mente una única cosa: hay personas a las que les gusta leer y otras a las que simplemente no les va.
Una de las primeras actividades que se pueden llevar a cabo en la misión de fomento de lectura es, siendo el niño muy pequeño, leer cuentos. La voz de la madre y las fábulas que emanan de los libros siempre serán un buen aliciente para que la imaginación y la atención del niño estén alerta. Es un hábito que debe comenzar siendo el niño pequeño y hacerlo de forma amena y divertida puede ayudar bastante. He comprobado que los niños cuyos padres les han leído bastante cuando eran pequeños suelen desarrollar un fuerte interés por la lectura. Siempre hay excepciones, pero por regla general suele funcionar. Un buen truco es también permitir que el niño seleccione un libro o establecer turnos: una noche puede elegir el padre o la madre y otra el niño. Si es un libro con dibujos, que lo será la mayoría de las veces durante los primeros años, es también buena idea detenerse en ellos y preguntarle al niño cosas.
En esta cuestión también tenemos que hablar del factor costumbre o hereditario, si queremos llamarlo así. Es un hecho que si el niño ve en sus padres gusto por la lectura, en los dos, lo más probable es que lo desarrolle también. Si uno de los padres es el que lee, las probabilidades ya son del 50% y en ese caso no valdrá el recriminarle al niño que no lee porque lo primero que dirá será “Tú tampoco” y se supone que los padres son un modelo de conducta.
Otra forma de fomentar la lectura es, de vez en cuando y si el bolsillo lo permite, ofrecerle al niño comprar un libro. Hay miles de libros muy baratos de precio en cualquier librería. Se puede ver como una recompensa o simplemente ofrecérselo sin que exista motivo alguno. Darle la libertad para que elija (estableciendo siempre unas normas, rango de precios…) es una buena forma de incitarle a la lectura y al mismo tiempo fomentar su capacidad de decisión y elección.
Las bibliotecas son vuestras mejores amigas si lo que deseáis es que vuestro hijo lea. Siempre tienen actividades muy interesantes diseñadas para fomentar la lectura y pasar un buen rato. Aparte de eso, todo padre que quiera que su hijo lea debería sacarle un carnet de biblioteca y, como en el caso anterior, establecer la rutina de ir, sacar los libros, leerlos y devolverlos.
Como veis es un proceso que se tiene que modelar desde una edad muy temprana. Por otro lado y cuando los niños vayan alcanzando la edad más adulta, es posible que tengan amigos que les inciten a la lectura o todo lo contrario. Una cosa está clara: no se puede obligar a que un niño lea porque primero, estaremos haciendo que tenga manía a algo que realmente es maravilloso y segundo, estaréis francamente perdiendo el tiempo.
Relacionado con este punto es importante hablar de la obligación a la lectura que se impone en los colegios y más todavía en institutos. Adoro leer, pero hasta yo reconozco que algunos libros que recomiendan por no decir obligan y en periodos de tiempo muy cortos leer en los institutos están desactualizados y no interesan para nada a los chavales. Por mucho que sea un clásico de nuestra literatura, no se puede pretender que un niño o niña de 13 años lea en 3 semanas “El camino”, de Miguel Delibes. Sin embargo, a lo mejor pueden encontrar interesantes otros títulos como ‘Un mundo feliz’, de Aldous Huxley u otros con temáticas más atractivas para sus edades e igual de importantes para su cultura y aprendizaje. Creo que en ese sentido hay que saber empatizar. Si ya obligar a la lectura es nefasto para un crío por lo menos hazlo con títulos que le resulten interesantes y luego debate sobre ellos en lugar de hacer un examen.
Y poco más que decir al respecto. Intentar desde muy pequeñitos que lean es vital para su futuro desarrollo, pero como he dicho al principio, no os tiréis de los pelos si veis que vuestro hijo no lee. Es algo que va en el carácter de cada uno y que, como digo, puede intentar cambiarse.